9 abr 2017
8 abr 2017
La enfermedad en el arte
7 abr 2017
Dr. Spock
Todas estas deficiencias, dijo, se debieron a mi sugerencia a los padres para darles gratificación instantánea como bebés. Fui culpado en docenas de editoriales y columnas de periódicos esencialmente conservadores a lo largo de todo el país, quienes compartían las aseveraciones de Peale.
Muchos padres me han detenido en la calle o en el aeropuerto para agradecerme por ayudarles a criar bellos niños, y a menudo agregaban que no habían visto referencia alguna a la gratificación instantánea en el libro. Les contesté que están en lo cierto... siempre he advertido a los padres sobre mantener firmeza y un claro liderazgo, sobre dar y recibir cortesía. Por otro lado también he recibido cartas de madres conservadoras diciendo, en efecto que gracias a Dios nunca habían utilizado mi horrible libro, y que sus hijos se bañaban, usaban ropa limpia y obtenían buenas calificaciones en la escuela.
Dado que he recibido las primeras acusaciones veintidós años después de que el libro se publicó originalmente, y teniendo en cuenta que los que escriben cuan perjudicial es mi libro aseguran no haberlo usado nunca, pienso que está claro que se trata de hostilidad hacia mis convicciones políticas, más que hacia mi prédica en pediatría. Y aunque he negado las acusaciones durante veinticinco años, una de las primeras preguntas que me hacen los periodistas en las entrevistas es: Doctor Spock, ¿todavía sigue siendo permisivo? No se puede lidiar con una falsa acusación.
Fuente: Wikipedia
16 ene 2017
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23 ago 2012
El Hospital Psiquiatrico de Kings Park
El hospital que os traigo hoy es una clara muestra de ellos, un gigante por el que durante más de un siglo han pasado cientos de miles de pacientes y al que la modernidad y la funcionalidad de los nuevos centros médicos acabaron por cerrar sus puertas. En este lugar no hay leyendas, ni fantasmas, ni gritos en la noche. El abandono es tal que ni los espíritus han querido quedarse por allí.
Quizás ese silencio, o mejor dicho, esa ausencia de sonidos, más allá del crujir de oxidadas bisagras y del aleteo esporádico de alguna paloma que ha hecho de este lugar su hogar, es lo que otorga a este edificio un aspecto tan lúgubre y macabro.
Para aliviar a la ciudad de Nueva York de la creciente población de enfermos mentales, se decidió construir una institución donde los pacientes pudiesen ser tratados lejos de la ajetreada vida de la ciudad.
Con este fin comenzó a construirse en 1885 el Kings Park Lunatic Asylum, en un entorno rural del condado de Suffolk. La primera edificación constaba de unos pocos edificios de madera donde los enfermos podrían ser rehabilitados, rodeados de campos de cultivo que pertenecían al propio hospital y que, aparte de llenar las despensas del psiquiátrico, servían como terapia constructiva para algunos pacientes. El que pronto comenzó a ser conocido como “La granja de los lunáticos”, no tardó en quedarse pequeño y en el año 1895, pasa a tomar el control el estado de Nueva York y cambia de nombre de nuevo, llamándose ahora Hospital Estatal de Kings Park.
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El complejo se ampliaría y modernizaría considerablemente, dotándolo incluso de una planta de energía, una zona para enfermos de tuberculosis y otra para veteranos de guerra, entre muchas otras. El éxito de la terapia con la agricultura anterior, llevaría al hospital a ser completamente autosuficiente, sumando a las tareas agrícolas otras de diversa índole como la construcción, la confección de ropa o la preparación de alimentos.
El cambio de siglo llegó al Kings Park con casi 3.000 pacientes y 450 trabajadores. A mediados del siglo XX llegó a su pico máximo con 9.000 internos y unas tasas de hacinamiento bastante preocupantes. Esta sobre población de enfermos no fue un hecho aislado, pues en todos los hospitales del país ocurría lo mismo. La depresión económica y los gastos bélicos de los años anteriores pasaban factura y en los presupuestos no había hueco para nuevos hospitales, y estas mismas causas también eran origen de que los enfermos mentales creciesen en número año a año.
Así pasaron un par de décadas más, hasta los años 70, cuando de nuevo se reactivaron las construcciones de nuevos y modernos hospitales. El mantenimiento de estos monstruos centenarios resultaba demasiado caro para el estado y, lentamente, los enfermos fueron siendo trasladados a otros lugares.
En 1975, y con muchas de sus áreas ya cerradas, el hospital pasó a conocerse como Centro Psiquiátrico de Kings Park o “KPPC”. El proceso de cierre fue lento y paulatino y no concluyó hasta 1996. A excepción de dos pequeños edificios anexos que todavía siguen en funcionamiento como residencia de ancianos, el hospital quedó en total abandono desde entonces y hasta día de hoy.
El terreno de cientos de hectáreas perteneciente al hospital sería muy productivo para cualquier comprador avezado y podría conseguirlos por su precio tasado, que son unos 55 millones de dólares, con el único inconveniente de que el costo de la demolición y limpieza del hospital se eleva a unos 80 millones, teniendo en cuenta las toneladas de amianto que se usaron en su construcción y que necesitan ser tratadas como material contaminante en la demolición.
Con lo cual, parece ser que este fantasmal edificio todavía se mantendrá en pie durante mucho tiempo.
Información y fotografías de:
www.opacity.us
www.dijitalphotography.com
9 jun 2012
La dieta de Lord Byron
Louise Foxcroft, Historiadora
Para la BBC
En esta época del año las revistas se suelen llenar de recomendaciones de los famosos para bajar de peso. Pero no se trata de una tendencia reciente, según explica la historiadora Louise Foxcroft, autora del libro "Calorías y corsé", las celebridades vienen "dando el ejemplo" desde hace por lo menos dos siglos.
El poeta británico Lord Byron fue uno de los primeros personajes famosos que contribuyeron a fomentar la obsesión del público con los métodos que las celebridades emplean para mantenerse en línea.
Pese a que siempre será recordado como un hombre lánguido y de estilizada figura, Byron tenía, en realidad, tendencia a engordar. Y, al igual que los famosos de hoy día, dedicaba gran parte de sus esfuerzos a conservar su figura.
Durante sus años en la Universidad de Cambridge, su temor a ganar peso lo obligó a seguir una dieta estricta. Lo hacía en parte para adelgazar, pero también para mantener su mente despierta.
El hombre se alimentaba de galletas, soda y papas remojadas en vinagre y se vestía con varias capas de lana para transpirar y reducir su masa corporal, que medía obsesivamente.
Más tarde se atracaba con comida y luego ingería grandes dosis de magnesio.
Cigarrillos para matar el hambre
En 1806 Lord Byron pesaba 88 kilos. En 1811, pesaba tan sólo 57 kilos. Sabemos que en un espacio de cuatro años perdió 32 kilos gracias a los registros de Berry Bros & Rudd, una tienda de vinos en el barrio londinense de St. James, a la que acudían los hombres preocupados por su estilo para pesarse en sus balanzas. Las balanzas de baño tan populares hoy día son una invención del siglo XX.
Cuando vivía en Villa Diodati, una mansión cerca del Lago de Ginebra en Suiza, Byron desayunaba una tostada de pan y una taza de te. La cena consistía en un plato de vegetales livianos y una botella o dos de soda, con unas gotas de vino. Por la noche, bebía una taza de té verde. De más está decir que sin leche ni azúcar.
Para controlar las punzadas del hambre fumaba cigarros. Aunque tenía conciencia de que las dietas obsesivas eran "la causa de más de la mitad de nuestras enfermedades", continuaba privándose de comida y, para 1822, su salud se había deteriorado considerablemente.
Debido a su influencia, muchos temían que su conducta pudiese afectar a los más jóvenes.
"Una mujer nunca debe ser vista comiendo o bebiendo a menos que sea langosta, ensalada o champagne, las únicas viandas verdaderamente femeninas", solía decir el poeta.
Pero este doble rasero quedó al descubierto cuando, al terminar una escandalosa aventura amorosa con Lady Caroline Lamb, que había quedado destruida por la pena, Byron dijo sentirse "perseguido por un esqueleto".
Nietzsche y Henry James también
Otra famosa excesivamente delgada del siglo XIX era la bella Isabel de Wittelsbach, la esposa del emperador de Austria, Francisco José I, conocida como Sissi.
Bajo la constante mirada del público, Sissi mantenía su esbelta figura gracias a una estricta dieta y una rigurosa rutina física.
Más alta que su marido por varios centímetros, pesaba sólo 48 kilos y su cintura, que se la hacía medir a diario por su peluquero, tenía que medir menos de 50 centímetros o se negaba a comer.
Tenía costumbre además de ingerir laxantes, eméticos, naranjas, sopa y un vaso de leche de su propia vaca.
Hasta incluso Nietzsche y Henry James fueron víctimas de las dietas. Mientras que el filósofo siguió la tradicional receta de reducir las calorías, James optó por el método de masticar cientos de veces el mismo bocado.
En los años 20, cobraron popularidad las dietas de Hollywood. Ninguna parecía ser demasiado drástica o costosa para las estrellas o para el público que las admiraba y quería ser como ellas.
Lo mismo ocurre hoy día. Siempre figura un nuevo libro para bajar de peso en la lista de los libros más vendidos. La mayoría son recetas antiguas recicladas, cada una de ellas respaldada por un famoso del momento o dos, cuyos cuerpos espectaculares son el resultado de horas de trabajo y una gran inversión de dinero.
Es lo mismo que nos han dicho siempre, que podemos ser más delgados, más jóvenes, o más queridos si seguimos cualquiera que sea la dieta del momento.
Y lo peor, es que la mayoría parece creerlo. Fuente: BBC Mundo
Supositorios radioactivos: mayor capacidad mental, de vida y de amar
A partir de los descubrimientos de Marie Curie, se hicieron algunas salvajadas a principio del siglo XX. Estos supositorios con elementos radioactivos garantizaban a todo hombre que los tomara... o más bien que se los introdujese, habilidad mental y capacidad de vivir y amar en el más amplio sentido de la palabra.
Todo el mundo quiso sacar tajada de la sorprendente novedad, y no faltaron los aventureros que lo ofrecieron al público como la panacea universal.
“La radioactividad te hará sentir más sano”, fue la consigna lanzada a los cuatro vientos.
Así aparecieron decenas de presentaciones dedicadas a resolver cualquier dolencia.
Por ejemplo, el “The Scrotal Radiendocrinator” prometía multiplicar el vigor sexual llevando el envase en el bolsillo, cerca de la bolsa escrotal.
Los “Radium Supositories”, producidos en Denver (Colorado), se aconsejaban a las personas débiles y desanimadas para concederles salud y fortaleza.
Parecidos efectos provocaba el “Radium Chocolate”, fabricado en Alemania en la década de los años treinta por Burk y Braun.
Famosa fue la crema de belleza “Tho-Radia”, muy popular en Francia, fabricada por un falso Alfred Curie, que llevaba 0,5 gramos de torio y 0,25 mg de radio. Leer más sobre la radioactividad y sus implementaciones aquí
14 dic 2011
Biografía del hambre
Siempre se llama a la bulimia y la anorexia “desórdenes alimenticios”, pero quizás lo que hay muchas veces, al contrario, es un exceso de orden de cierto tipo. En el caso de Amélie Nothomb, la adolescencia se presenta como una deformación intolerable: “En un año crecí doce centímetros. Me salieron pechos, grotescos en su pequeñez, pero ya eran demasiado para mí: intenté quemarlos con un mechero como las amazonas incendiaban uno de sus senos para usar mejor el arco; sólo conseguí hacerme daño… …Era inmensa y fea, llevaba un corrector dental.” Asociado a estos cambios aparece un nuevo objeto de deseo. “Allí me ocurrió una terrible desgracia: un joven inglés de quince años, delgado y delicado, se lanzó al agua ante mis ojos, y sentí que algo se desgarraba dentro de mí. Horror: deseaba a un chico. Sólo me faltaba eso. Mi cuerpo me había traicionado.” La respuesta no tardaría en llegar, ante lo que se presenta caótico, la ley intenta encauzarlo. “En Bangladesh, me habían enseñado que el hambre era un dolor que desaparecía muy deprisa: uno sufría sus efectos sin sufrir más dolor. Valiéndome de esta información, creé la Ley: el 5 de enero de 1981, día de Santa Amélie, dejaría de comer. Aquella pérdida de mí misma iba acompañada de una suspensión: la Ley también estipulaba que a partir de aquel día no olvidaría ninguna de las emociones de mi vida.” El concepto de dieta es el ordenador de las comidas. Estamos acostumbrados a pensarlo como un modo de adelgazar, pero básicamente es un modo de regular los aspectos de la nutrición y el hambre. En este caso asistimos a la conformación del hábito de no comer para luego no sentir hambre. Para reponer sobre el cuerpo deforme, el anhelado cuerpo de niña. La ley siempre dice no, obtura posibilidades. Esta vez por un exceso y un defecto simultáneos que cumplen un mismo sentido: la suspensión de la pérdida.
“Después de dos meses de dolor, se produjo finalmente el milagro: el hambre desapareció, dando paso a una alegría torrencial. Había matado mi cuerpo. Lo viví como una victoria asombrosa. Juliette se volvió delgada y yo esquelética. La anorexia fue una bendición para mí: la voz interior, subalimentada, se había callado; mi pecho volvía a ser plano a las mil maravillas; ya no sentía ni una pizca de deseo por el joven inglés; a decir verdad, ya no sentía nada. Aquel modo de vida jansenista –nada en todas las comidas del cuerpo y del alma- me mantenía en una era glacial en la que los sentimientos ya no crecían. Fue un respiro: había dejado de odiarme a mí misma.” El cuerpo de la mujer es especialmente propenso a este tipo de movimientos. Y no debemos caer en el simplismo de pensarlo solamente como una consecuencia del contexto cultural, del ideal de belleza de las modelos esqueléticas. Hay en eso verdad, pero a medias. El cuerpo femenino es principio de vida, es cuerpo que nutre, que se deforma para poder albergar a otro. La ley que prohíbe alimentarse, niega también la posibilidad del deseo, de la llegada de la vida, allana el camino a la muerte. “A los quince años, con un metro setenta de estatura, pesaba treinta y dos kilos. Mi pelo se caía a puñados. Me encerraba en el cuarto de baño para contemplar mi desnudez: era un cadáver. Aquello me fascinaba.” La privación autoimpuesta es también una forma del autoerotismo que reporta toda alimentación.
En las filosofías materialistas, si existe algo así como un alma, está indisolublemente ligada al cuerpo, de tal forma que negando a éste no llegamos a tener un acceso mayor a la primera. “Quienes hablan de la riqueza espiritual de los ascetas merecerían sufrir de anorexia. No hay mejor escuela de materialismo puro y duro que el ayuno prolongado. Más allá de determinado límite, lo que entendemos por alma se marchita hasta desaparecer… …Sería un error ver en la anorexia una inteligencia propia. Sería bueno que esa evidencia fuera finalmente asumida: la ascesis no enriquece el espíritu. Las privaciones carecen de virtud.”
La pregunta que surge y que queda rondando es entonces ¿por qué privarse? ¿Por qué ejercer este empobrecimiento planificado del espíritu donde antes había hambre continua de mundo? ¿Para qué imponer estas reglas al cuerpo que parece ser fuente inacabable de placeres? Quizás el Infierno sea temer a la voluptuosidad de aquel cuerpo, que en la adolescencia deviene monstruoso para multiplicar al infinito sus posibilidades de goce y sufrimiento. Y nos deja entrever que lo más propio, es lo que en el momento menos pensado puede hacer presa de nosotros.
“Horror: deseaba a un chico. Sólo me faltaba eso. Mi cuerpo me había traicionado.” Leer más en Aquí está la rosa
19 dic 2010
“La mayoría de los médicos prefiere fumar Camel”
Un post alucinante si tenemos en cuenta lo que ha llovido. “La mayoría de los médicos prefiere fumar Camel”. La campaña, lanzada a mediados de los años 40 por la compañía de RJ Reynolds, aseguraba que “decenas de miles de doctores” de todo el país preferían fumar Camel antes que cualquier otro cigarrillo.
Desde los años 20 hasta bien entrados los 50, las compañías tabaqueras utilizaron la imagen de médicos y profesionales sanitarios sin ningún empacho. En numerosos carteles y anuncios de publicidad aparecían doctores y enfermeras dándole al fumeque y recomendando las excelencias de determinada marca. “Cuida tu salud, fuma Chesterfield”, "L&M, justo lo que el médico te mandó”. He aquí una curiosa recopilación:
“20.679 doctores aseguran que los Luckies son menos irritantes” – decía a mediados de los 50 una campaña de Lucky Strike – “La protección para tu garganta contra la irritación y la tos”. Numerosos anuncios reclamaban las bondades del tabaco a la hora de hacer la digestión, aclarar la garganta o combatir el estrés. En otros, como en la campaña de cigarrillos Fátima a finales de los 40, era una enfermera la que hacía su recomendación.
La figura del médico era utilizada junto a la de deportistas o artistas de cine. “Veinticuatro horas al día tu medico permanece al pie del cañón… – decía un anuncio de 1946 – un par de cabezadas de sueño, unas cuantas caladas al cigarro… ¡y ya está listo para seguir su trabajo!”.
En 1949, el “Journal of the American Medical Association” llegó al extremo de publicar supuestos estudios científicos que demostraban que los cigarrillos de Phillip Morris eran menos irritantes y sugería a los médicos que los recomendaran a sus pacientes. Solo unos años después, una campaña de Marlboro mostraba a una serie de bebés animando a fumar a sus madres. “Antes de regañarme, mamá – decía el mensaje sobre la imagen de un temeroso bebé – sería mejor que te encendieras un Marlboro”. “Sí – añadía el lema de la campaña – no necesitas malos humos, ése es el milagro de Marlboro”.
Más allá de la figura del doctor, la publicidad sobre tabaco llegó a los personajes más conocidos de televisión. En 1961 una campaña mostraba a Pedro y Pablo Picapiedra echándose un Winston mientras sus esposas atendían a las labores del hogar.
La mayoría de nosotros hemos escuchado durante todas nuestras vidas sobre la fuerte asociación entre el tobaco y las enfermedades respiratorias. Por ende es sorprendente saber que este vínculo era completamente desconocido e insospechado hasta los cincuenta.
Ver esta nota. En 1949 el médio-epidemiólogo británico Dr. Doll, en colaboración con su colega el Dr. Bradford Hill, encuestaron a cientos de pacientes de hospitales de Londres con diagnóstico de cancer del pulmón sospechado o confirmado. Se quedarón pasmados a descubrir que entre 649 casos de cancer confirmado, sólo dos eran no fumadores. En cambio, entre los otros pacientes no fumadores, a todos (menos aquellos dos), el diagnóstico resultó ser otro (no cancer).
Como lo dice la nota, "Hoy en día consideramos estos resultados como evidentes y predecibles, pero en aquel entonces los epidemiólogos quedaron atónitos." El resto del artículo describe como, cuando publicaron sus resultados en 1952, pasaron casi desapercibidos. Pero poco a poco, durante los 50, las evidencias acumulaban (incluyendo un estudio precisamente entre médicos fumadores y no fumadores) hasta que en 1957, la Secretaria de Salud británica consintió emitir un aviso suave de los posibles riesgos del tabaco.
17 ago 2010
De qué enferman los famosos
Parecieran inmunes a cualquier trastorno o enfermedad. Expuestos siempre a las cámaras, generalmente en sus mejores momentos y luciendo sus mejores galas, representando ante las cámaras el papel del saber estar constante, nos encandilan y hacen que creamos que sus vidas son la alfombra roja y nada más. Pero no es así. A todo lo largo de la historia del cine, del deporte y de las artes se han sucedido las desgracias y terribles sufrimientos de sus estrellas. Algunas han caído, y otras se han vuelto a recuperar.
Reproduzco un listado de males que han afectado a algunas de ellas:
Patrick Swayze fue diagnosticado con cáncer de páncreas y aunque se somete a tratamiento, el actor teme que sólo le queden dos años de vida.
Michael J. Fox, protagonista de Volver al futuro, padece del mal de Parkinson, lo que lo alejó durante un tiempo de la televisión.
Daniel Radcliffe, protagonista de la saga de Harry Potter, tiene dispraxia, una desorden mental que le impide la organización de algunos movimientos.
El futbolista David Beckham sufre de Trastorno Obsesivo Compulsivo. Según su esposa Victoria, David quiere que los contenidos de su refrigerador estén acomodados por colores y aspira el piso en línea recta, si alguien pisa después, se molesta.
Debido a la golpiza que le propinó una ex pareja, Halle Berry quedó sorda del oído izquierdo y desde pequeña padece de diabetes.
Lindsay Lohan, Amy Winehouse, David Duchovny y Robert Downet Jr. padecieron alguna vez de adicción al sexo.
El artista Andy Warhol tenía escarlatina, enfermedad que le provocaba una pigmentación anormal de la piel; también sufría del "baile de San Vito", padecimiento del sistema nervioso que le ocasionaba movimientos involuntarios.
Kylie Minogue, Lorena Rojas y Adamari López fueron diagnosticadas con cáncer de seno.
Tom Cruise padecía de dislexia y según él, la Cienciología le ayudó a superar el mal.
Britney Spears, Kurt Cobain, Axl Rose y Sinead O'Connor son bipolares.
Uma Thurman padeció durante algún tiempo de Trastorno dismórfico corporal, que consiste en una preocupación fuera de lo normal por algún defecto físico.
El ex presidente norteamericano Bill Clinton es uno de los personajes públicos que padecen de rosácea. Esta enfermedad crónica está caracterizada por el enrojecimiento (eritema) facial, y afecta a personas de piel blanca. Su tratamiento es de tipo cosmético.
Y aquí una lista exhaustiva:
- Axl Rose: trastorno bipolar (psicosis maníaco-depresiva)
- Pamela Anderson: Hepatitis C
- Issac Asimov (autor de ciencia ficción): sida
- Dan Aykroyd: autismo infantil
- Paula Abdu: artritis distrófica
- Halle Berry: diabetes
- Bruce Willis: tartamudeo
- Andrea Bocelli: hemorragia cerebral, glaucoma congénito
- Cher: dislexia
- Brian Adams (cantante): acné virulento
- Gary Coleman: enanismo
- Sheryl Crow (cantante): cáncer de mama
- Tom Cruise: dislexia
- Celia Cruz: tumor cerebral
- Robert DeNiro: cáncer de próstata
- Walt Disney: cáncer de pulmón
- Julia Roberts: tartamudeo (su hermanao Eric también)
- Nicole Kidman: cáncer de piel
- Fran Drescher (The nanny): cáncer de útero
- Farrah Fawcett: cáncer de colon
- John Forsythe (Dinastía): cáncer de colon
- Tyger Woods (golf): tartamudeo
- Kristy McNichol (Buddy en la serie Family): trastorno bipolar (psicosis maníaco-depresiva)
- Michael J. Fox: Mal de Parkinson
- Noel Gallagher (guitarrista de Oasis): dislexia
- Terri Gar (protagonista de Tootsie): esclerosis múltiple
- Danny Glover: epilepsia
- Kevin Bacon: acné virulento
- Whoopi Goldberg: dislexia
- Daryl Hannah: autismo infantil
- Linda Hamilton (Actriz de terminator, ex esposa de Steven Spielberg): trastorno bipolar (psicosis maníaco-depresiva)
- George Harrison (Beatles): tumor cerebral, cáncer de boca
- Kate Jackson (Los Angeles de Charly): cáncer de mama
- Michael Jackson: vitiligo
- Liza Minnelli: herpes genitales, en el juicio de divorcio acusó a su ex, David Guest, de haberla contagiado, alcoholismo
- Elizabeth Taylor: alcoholismo
- Bob Marley: melanoma
- Kylie Minogue (cantante) cáncer de mama
- Dudley Moore: neumonía, mononucleosis
- Ozzy Osbourne: dislexia, Mal de Parkinson
- Sharon Osbourne (su esposa) cáncer de colon
- Princesa Carolina de Mónaco: alopecia
- Mariah Carey: rosácea
- Billy Idol: herpes
- Jean-Claude Van Damme: trastorno bipolar (psicosis maníaco-depresiva)
- Richard Pryor: esclerosis múltiple
- Richard Dreyfuss: trastorno bipolar (psicosis maníaco-depresiva)
- Tony Bennett: herpes
- Tom Sizemore "Saving Private Ryan": tartamudeo
- Jaclyn Smith (Los Angeles de Charly): cáncer de mama
- Princesa Diana: rosácea
- Charlie Watts (Rolling Stones) cáncer de garganta
- Rod Stewart: cáncer de garganta
- Kurt Cobain y Sinéad O'Connor (cantantes): trastorno bipolar (psicosis maníaco-depresiva)
ASMA: Billy Joel, Paul Sorvino, Elizabeth Taylor, Diane Keaton, Lisa Minelli, Sharon Stone, Kenny G (músico)
ALCOHOLISMO (a menudo combinado con abuso de drogas): Robin Williams, Mel Gibson, Rebecca de Mornay, Robert Downey Jr., Charlie Sheen, Keither Sutherland, Melanie Griffith, Don Johnson, David Hasselhoff, Wynona Ryder, Nicole Ritchie, Courtney Love, Lindsay Lohan, Britney Spears, Robbie Williams (cantante), Eddie Van Halen (cantante), Collin Farell, Ben Affleck, Lisa Minelli, Elizabeth taylor, Drew Barrymore, y la lista sigue al infinito.
ATAQUES DE PÁNICO: Alanis Morisette (cantante), Anthony Hopkins (actor), Aretha Franklin, Burt Reynolds, Carly Simon, Barbara Streissand, Cher, Eric Clapton, Johnny Depp , Kim Basinger, Michael Jackson, Naomi Campbell , Oprah Winfrey, Sally Field, Sheryl Crow,Sissy Spacek, Wynona Ryder , Nicole Kidman, Nicolas Cage.
SINDROMES DEPRESIVOS SEVEROS: Ben Stiller, Owen Wilson, Vince Vaughn, Jean-Claude Van Damme, Sting.
TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC): David Beckham, Woody Allen, Harrison Ford, Emily Lloyd, Michelle Pfeiffer, Winona Ryder.
INTENTOS DE SUICIDIO: Owen Wilson, Brittney Spears, Hally Berry, Donna Summer, Elizabeth Taylor, Drew Barrymore, Adam Ant, Brigitte Bardot, Gary Coleman, Nadia Comaneci, Sammy Davis, Jr., Princesa Diana, Eminem (músico), Walt Disney, Michael Jackson, Billy Joel, Elton John, Shelley Long (actriz de Cheers), Sinéad O’Connor, Ozzy Osbourne, Marie Osmond,Richard Pryor, Tina Turner, Vanilla Ice, Brian Wilson (Beach Boys)
Fuentes
La Vanguardia
Taringa!
9 may 2010
Cuida tu cabello: recetas caseras
¿Cuáles son los principales nutrientes del cabello?
1. El cobre. La falta de cobre produce un cabello quebradizo, reseco y duro.
2. El pantotenato de calcio, ácido pantoténico o vitamina B-5 elementos requeridos para la asimiliación del cobre en el cabello.
3. El inositol y la colina elementos que segun la reconocida notrióloga Adelle Davis ayudan al crecimiento y slida del cabello.
4. Vitamina B-12 provee crecimiento al pelo.
5. El ácido para-amino-benzoico o PABA, ayuda a mantener el color y la suavidad del pelo.
6. Yodo previene la caída del cabello.
7. El hierro y el manganeso favorecen un buen flujo sanguíneo que nutrirá el cabello.
8. La niacina ( Vitamina B-3) ácido nicotínico ayuda a la circulación de la sangre.
9. El zinc necesario en el crecimiento del cabello
Para el cuidado del cabello normal
Champú de ortigas con manzanilla. Las ortiga un excelente reconstituyente del cabello debido a sus reconocidas propiedades anticalvie. Los principales componentes que le confieren estas propiedades son los ácidos oleico, linoleico y palmítico así como el zinc. La manzanilla,por su parte, tiene beneficiosas propiedades para el cabello ya que ayuda a eliminar la picazón y la descamación debido a que elimina las bacterias que en él se encuentran. Por otra parte, desde un punto de vista estético, aclara el cabello y lo deja más brillante. ( Para elaborar este champú se realiza una infusión de una cucharada de flores de manzanilla con un litro de agua al que se le añade una cucharadita de ortigas).
Shampoo de miel. La miel suaviza e hidrata el cabello al mismo tiempo que elimina las posibles bacterias que puedan habitar en él. A medio vaso de champú neutro para niños, añade una cucharada de miel y una copita de cognac. Remueve bien antes de usar de manera que se mezclen adecuadamente todos los ingredientes.
Champú de equiseto y jabonera. El equiseto o cola de caballo contiene mucho silicio que ayuda a proteger el cabello contra la caída. Puede tomarse esta planta en forma de infusiones para fortalecer el cabello pero también puede utilizarse externamente en la elaboración de champús para limpiar el cabello y mantenerlo firme y sano. La jabonera ( Saponaria officinalis ) es muy rica en saponinas, las cuales producen mucha espuma en contacto con el agua, lo que ha hecho que esta planta se considere como un jabón ecológico desde hace mucho tiempo, de ahí el nombre. La jabonera ayuda al equiseto a limpiar el cabello de suciedad sin dañar su estructura. ( Infusión de una cucharada de cola de caballo y una de saponaria en un litro de agua durante 5 minutos. Dejar enfriar durante 1/4 de hora. Colar y lavarse la cabeza )
Acondicionador natural. Mezcla en una licuadora la pulpa de una palta con leche de coco. Ponla en tu cabello y péinalo. Deja reposar por unos quince minutos y luego enjuágalo. Te debe quedarse súper suave.
Para el cuidado del cabello seco
Para tener un pelo en condiciones perfectas, aplica un masaje sobre el cuero cabelludo con unas gotas de aceite de romero, luego aclara con una infusión de caléndula. Si el cabello es verdaderamente seco, calienta dos cucharaditas de aceite de oliva al baño maría. Luego frota el cuero cabelludo con el aceite y cúbrase la cabeza con una toalla mojada en agua caliente y escurrida durante 2 horas. Después, lávate el pelo con vinagre de sidra diluido en una porción de 1 taza de vinagre por 5 litros de agua.
Champú al huevo. Para ello utiliza 25g. de romero fresco, 600 ml. de agua caliente y un huevo. Sumerge el romero en el agua caliente durante 20 minutos y deja enfriar. Luego, bate un huevo dentro del agua y aplica ete remedio con un masaje sobre el cabello. Al final, aclara con abundante agua.
Champú de aguacate (palta). Las propiedades suavizantes del aceite de aguacate, extraído de sus semillas, se aprovechan en la industria de la cosmética como un ingrediente habitual de muchas cremas para el cuidado de la piel y del cabello. Sus grasas naturales suavizan el cabello seco, mientras su contenido en saponinas y vitaminas D y E es ideal para tratar los problemas del mismo. ( Véase en el estudio de esta planta la forma de realizar este champú)
Para el cuidado del cabello graso
Champú de yema de huevo. Mezclar una cucharada de cognac con una yema de huevo dentro de un vaso. Añadir cuatro cucharadas de jabón neutro de bebé. Remover todo bien y utilizarlo como shampoo. Para saber más sobre el cabello, sigue leyendo.
3 may 2010
Dormir bien para llegar a viejo
Dormir a pierna suelta podría ser un factor clave para vivir muchos años con buena salud. Ésta es la conclusión a la que ha llegado un estudio realizado en China, la nación con mayor número de ancianos del mundo, y que ha sido publicado en la revista 'Sleep'.Dado que la mayoría de estudios realizados con anterioridad sobre longevidad y descanso habían revelado que en la ancianidad se sufren mayores problemas de sueño y se dedican periodos de tiempo más cortos al mismo, los autores de este trabajo decidieron averiguar si llegar a una edad avanzada en buen estado de salud guarda relación con disfrutar de un descanso de calidad. Para ello decidieron centrar su investigación en China, el país del mundo con mayor número de habitantes (más de 1.300 millones) de los que cerca de 40,5 millones podrían superar los 75 años de edad.
El estudio, realizado con datos de la Encuesta Longitudinal China de Longevidad Sana de 2005, contó con una muestra de 15.638 personas mayores de 65 años de las cuales 3.927 tenían entre 90 y 99 años de edad y 2.794 contaban con 100 años o más. Los participantes declararon disfrutar de una media de 7,5 horas diarias de sueño incluyendo siestas y cerca del 65% calificó su calidad del sueño como buena o muy buena.
Curiosamente, las personas que habían sobrepasado los 100 años de edad manifestaron gozar de un mejor descanso que quienes contaban con edades comprendidas entre los 65 y los 79 años y fueron tres veces más proclives a dormir 10 horas o más que los ancianos más jóvenes.
Por otra parte, los hombres fueron un 23% más dados a disfrutar de un buen sueño que las mujeres. Así mismo, los encuestados que vivían con su pareja o con un familiar también relataron tener una mejor calidad de sueño que quienes lo hacían solos o en una residencia, al tiempo que quienes habitaban en áreas urbanas dormían peor que los residentes en zonas rurales.
Una buena salud ayuda a dormir mejor A la vista de los datos extraídos por la investigación y tal y como explica Dannan Gu, director de la investigación y docente en la Escuela de Estudios Urbanos y Planificación Nohad A. Toulan, de la Universidad Estatal de Portland en Oregón (EE.UU.), "la edad y las condiciones de salud son dos de los factores más importantes asociados a la calidad y duración del sueño percibidos por uno mismo".
Así, los problemas de salud estuvieron directamente relacionados con una peor calidad del sueño, ya que aquellos participantes que manifestaron tener una salud deficiente fueron un 46% menos propensos a dormir bien. Además, quienes sufrían problemas de ansiedad, padecían una o más enfermedades crónicas o realizaban sus tareas diarias con dificultad, también declararon dormir peor.
Por otra parte, el acceso a la atención sanitaria y el estatus económico también estuvieron poderosamente relacionados con la calidad del sueño, ya que los encuestados fueron un 84% más proclives a declarar que dormía bien si disfrutaban de unos servicios médicos adecuados, mientras que quienes tenían un entorno familiar con una buena posición económica aumentaron en un 56% la tendencia a gozar de un descanso correcto.
"La mayoría de los ancianos sanos podría tener una buena calidad de sueño", prosigue Gu. "Los problemas del sueño a las edades más avanzadas son más propensos a surgir por una variedad de factores fisiológicos y sociales más que por el envejecimiento en sí mismo", concluye el autor.
Autor: Nuria Baena
El Mundo



















